lunes, 30 de enero de 2017

FERTILIZACION DE AUYAMA

FERTILIZACION

ABONO ORGANICO
La agricultura orgánica (cultivos asociados,descanso de los suelos, rotación de cultivos, uso de abonos orgánicos, como estiércol de animales, entre otros) fue practicada por nuestros ancestros y mantenida por los pequeños productores, logrando un equilibrio con su medio a través deluso sustentable de los recursos. Con el pasar de los años, ocurre la explosión demográfica en el mundo, se hace necesario aumentar la producción de alimentos y aumentar la superficie cultivada. Se da como alternativa la “revolución verde” (uso excesivo de fertilizantes químicos, plaguicidas, maquinarias, entre otros) la cual en un principio solucionó el problema de la falta de alimentos, pero con el tiempo, produjo pérdidas en la calidad de los suelos, de los ecosistemas y de la salud de los humanos. Hoy la tendencia es volver hacia un uso sustentable de los recursos y la aplicación de abonos orgánicos se

considera como una alternativa para lograrlo.


La producción y uso de los abonos orgánicos se plantea como una alternativa económica para los pequeños y medianos productores, sin embargo, se debe estandarizar la producción para que la calidad de los mismos se mantenga en el tiempo. Muchas personas no tienen fe en el uso de éstos pues piensan que sus cultivos no tendrán mayores rendimientos, la misma calidad, sabor, ni
tamaño que cuando utilizan abonos químicos. Esto es un mito que debe erradicarse. Hay experiencias en hortalizas y cacao que demuestran que el uso de abonos orgánicos reduce el ciclo de los cultivos. El tamaño de los vegetales no varía mucho y su sabor es mejor cuando son producidos con prácticas orgánicas, es por eso que en los mercados europeos ha crecido el interés por la compra de productos de origen orgánico, incluso con precios 20% por encima de los producidos de forma tradicional. Las ventajas de los abonos orgánicos van más allá de la parte económica, permiten el aporte de nutrientes, incrementa la retención de humedad y mejora la actividad biológica, con lo cual se incrementa la fertilidad del suelo y por ende su productividad. Existen abonos orgánicos líquidos, como el Té de estiércol, Té de compost, humus de lombriz líquido y los sólidos como el compost, bocashi, vermicompost.

TIPOS DE ABONOS ORGANICOS
Té de estiércol: es una preparación donde se convierte el estiércol sólido en un abono líquido. En ese proceso, el estiércol suelta sus nutrientes al agua y así se hacen disponibles para las plantas. Es rápido y económico de producir.
Té de compost: la preparación es parecida al té de estiércol, con la diferencia que se agregan otros elementos, como la melaza, el suero de leche, la ceniza y otros ingredientes, los cuales aceleran la descomposición del estiércol y aumenta su contenido nutricional. Toma más tiempo en producir que el té de estiércol, pero también es bastante rápido y económico.
Compost: es la transformación de materiales de origen vegetal, animal o mixtos en humus, a través de la descomposición aeróbica (contacto con el aire). Su elaboración toma más tiempo que los dos anteriores y su costo depende de la cantidad de mano de obra utilizada para prepararlo.
Humus de lombriz o vermicompost:las lombrices se alimentan de materiales orgánicos en proceso de descomposición y producen el humus. Éste es un material biológico que está listo para ser absorbido por las raíces de las plantas. El intestino de la lombriz es capaz de convertir los nutrientes contenidos en los materiales orgánicos en asimilables y disponibles para las plantas. También toma tiempo su preparación, ya que se deben multiplicar las lombrices. La ventaja del uso de este tipo de abono es que tiene un alto valor nutricional para las plantas y su efecto se ve inmediatamente.



¿Fertilizantes líquidos o sólidos?


¿Fertilizantes líquidos o sólidos?

Los fertilizantes utilizados por la agricultura profesionalizada suelen presentarse en estado sólido, gaseoso y líquido. Los más utilizados son los líquidos y sólidos.
Lo primero al analizar características de los fertilizantes, ya sea en estado líquido o sólido, es dejar claro que los abonos y los fertilizantes son exactamente lo mismo.
En una segunda fase, hay que considerar que, según el estado físico en el que se presenten los abonos o fertilizantes, así será su aplicación en la plantación o en el suelo agrícola, y también influirá en la integración de los nutrientes en el suelo. Estos elementos nutritivos tendrán características similares, ya sea la aplicación de fertilizantes líquidos, sólidos o gaseosos, aunque podría variar la proporción de cada uno de los nutrientes.

 

Fertilizantes sólidos

Este tipo de abonos o fertilizantes suelen presentarse en polvo, granulados, macro-granulados, en pastillas, bastones, etc.

  • Los que se presentan en polvo se utilizan en el cultivo más tradicional y también en la hidroponía. Se aplican de una forma directa o bien diluidos en agua. El grado de finura del polvo suele variar en función del tipo de fertilizante utilizado.

  • Los granulados ofrecen una dosificación más precisa, liberando los nutrientes que contemplan de forma gradual y ayudando a que las operaciones realizadas con ellos sean cómodas y la aplicación, manual o con un equipo apropiado, ofrezca una distribución uniforme en el terreno.

  • Macro-granulados. Están formados por gránulos de un considerable tamaño, entre 2 y 3 cm., y van liberando los nutrientes de forma progresiva.

  • Los fertilizantes en pastilla son bastante completos.

  • Bastones. Se trata de una especie de pinchos de fertilizante concentrado, que van introduciéndose en el suelo y aportando al terreno su contenido, de forma gradual.

Fertilizantes líquidos


Aplicados directamente o disueltos en agua, consiguen una rápida efectividad, ya que son absorbidos rápidamente. Pueden aplicarse al cultivo antes o después de la siembra y tienen su origen en materiales químicos u orgánicos. En su presentación, pueden encontrarse en el mercado en forma de suspensiones o mezclas y soluciones.
  • Las suspensiones o mezclas están formadas por fertilizante sólido que se ha ido dispersando en un medio líquido.

  • Las soluciones contienen elementos nutritivos disueltos en agua de una forma homogénea, con un origen químico, natural o combinado. Estas soluciones pueden encontrarse de forma normal, sin presión, con uno o varios elementos nutritivos disueltos en el agua, y también en forma de soluciones con presión, que necesitan ser aplicadas por equipos especializados.

Ventajas de los fertilizantes líquidos

La aplicación de fertilizantes líquidos ofrece alguna ventaja sobre los sólidos. Una de ellas es que el manejo es totalmente mecánico en el caso de los líquidos, lo que puede agilizar las tareas. Además, consiguen un gran rendimiento y una gran uniformidad sobre el terreno.

Formas de aplicación de los fertilizantes

Podemos distinguir tres:

  • Aplicación al suelo o radicular. El fertilizante se aplica directamente, con el fin de que los nutrientes aportados hagan su efecto lo antes posible.

  • Aplicación foliar. Es un sistema de aporte de nutrientes utilizando las hojas como vehículo transmisor. El nutriente es aplicado como si fuera lluvia y los nutrientes son absorbidos de forma inmediata. Con esta técnica, los resultados pueden visualizarse en un corto espacio de tiempo.

  • Fertirrigación. En esta técnica, los abonos se disuelven en el agua que se utilizará posteriormente en el riego. De esta forma, se aprovecha el flujo del agua como transmisor de los nutrientes. Esta modalidad supone un ahorro de agua, de energía, y de contaminación ambiental.

CLASES DE RIEGO EN LOS CULTIVOS

Riego de cultivos. 

Aportación de agua al suelo, compensando el déficit de precipitaciones. Por lo general, esta aportación no se realiza de modo continuo, sino que por razones de tipo técnico y económico, hay que llevarla a cabo periódicamente, aprovechando la capacidad de retención de agua que tiene el suelo.

Aporte de agua al suelo

Al efectuar el riego se aplica una dosis de agua al suelo de un modo muy rápido y casi siempre con un exceso de agua sobre la necesaria para alcanzar la capacidad de campo. Es fundamental la eliminación de esta agua sobrante, ya que en caso contrario se iría acumulando en el suelo con la consiguiente elevación de la capa freática y los correspondientes perjuicios a los cultivos ante la falta de aireación de las raíces.

Factores influyentes en el riego

Toda transformación en regadío debe tener en cuenta una serie de factores que condicionan la operación y que son los siguientes:

Sistemas de riego

La técnica del riego dispone de varios sistemas para la aplicación del agua al suelo, por lo que al redactar un proyecto se debe realizar una adecuada elección del sistema de acuerdo con los factores condicionantes descritos en el apartado anterior.

Riegos por gravedad

Por surcos
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Necesitan disponer del agua en el punto más alto de la parcela y a la presión atmosférica. Se conocen de antiguo, y constituyen el sistema más utilizado en todos los regadíos del mundo. Se pueden dividir en los tres grandes grupos siguientes:
  • Riegos por escurrimiento
  • Riegos por inundación
  • Riegos por infiltración

Riegos a presión

Necesitan disponer del agua a una determinada presión que, convenientemente aprovechada, permite aplicar el agua al suelo.

Riegos por escurrimiento

Aplican el agua al suelo, haciéndola rebosar de la reguera que domina la parcela, y dejándola escurrir por el terreno hasta alcanzar los puntos bajos del mismo, en donde es recogida por los azarbes o por las siguientes regueras. La superficie dominada por una reguera se llama arriate. La lámina de agua suele ser muy delgada para que no provoque erosiones en el terreno. Este sistema es aplicable a terrenos con pendientes comprendidas entre el 3-30%, sin que sea necesario llevar a cabo abancalamiento, aunque frecuentemente convenga efectuar una nivelación somera del suelo para eliminar las irregularidades, consiguiendo así una pendiente uniforme. Se emplea casi exclusivamente para praderas.
Las principales pérdidas de agua en este sistema de riegos se producen por escorrentía superficial, por lo que no se adapta bien a los terrenos impermeables. En cambio se controlan correctamente las pérdidas por precolación.

Métodos de aplicación del agua

Método de regueras horizontales

Es el más económico. Funciona bien con pendientes comprendidas entre el 3-10%, aunque su campo de aplicación pueda llegar hasta terrenos con pendientes de hasta el 30%. Consiste en cubrir el terreno con regueras en tierra horizontales y de sección constante. Una vez alimentadas, las regueras desbordarán y el agua se extenderá por el terreno escurriendo hasta alcanzar la siguiente reguera, llenándola y volviéndose a repetir el proceso.
El principal inconveniente de este sistema desde el punto de vista constructivo es el replanteo de la reguera horizontal, que ha de seguir una curva de nivel. La separación entre regueras depende de la pendiente del terreno y de la permeabilidad del mismo, pudiéndose tomar como separación media la de 8 m. Así mismo, la longitud de la reguera depende de la permeabilidad del suelo, teniendo un valor medio de 30 m, sin que se lleguen nunca a superar los 50 m.

Método de regueras inclinadas o en espiga

Es una variante del anterior, consistente en emplear regueras rectas, formando un cierto ángulo con la cacera de alimentación y teniendo una cierta pendiente. Como consecuencia, la sección transversal de la reguera es variable y decreciente para poder provocar el desbordamiento del agua con caudales decrecientes. Se aplica este método a terrenos cuya pendiente está comprendida entre el 3-6%. El método tiene la ventaja de la gran facilidad del trazado de las regueras, pero tiene el inconveniente de que el escurrimiento del agua no es tan perfecto como en el caso de las horizontales.

Método de planos inclinados o de simple arriate

Consiste en transformar la pendiente del terreno, convirtiéndolo en una serie de planos inclinados con mayor pendiente. La reguera se dispone en la parte alta de cada plano y el desagüe en la parte baja. Este método proporciona mayor eficacia que los dos anteriores, pero tiene el inconveniente del elevado coste del movimiento de tierras.

Método de dobles planos inclinados o de doble arriate

Es una variante del anterior para disminuir el movimiento de tierras en los terrenos muy llanos. Consiste en disponer planos con pendiente alternativa, ocupando la reguera la arista superior de intersección de los dos planos y disponiéndose los desagües en las partes bajas.

Riegos por inundación

Llamados también riegos por sumersión, consisten en mantener el terreno inundado para que el agua penetre por infiltración en el suelo. Pueden ser de inundación permanente o temporal.

Inundación permanente

La tierra permanece inundada durante todo el período de vegetación, variando únicamente la altura del agua en función de la edad de la planta. La inundación permanente exige nivelación total del terreno (en España se usa casi exclusivamente para el cultivo de arroz).

Inundación temporal

Llamada también riego a manta, mantiene el terreno inundado durante el tiempo necesario para que la humedad del suelo alcance la capacidad de campo. en toda la profundidad útil de las raíces. Con objeto de lograr la mayor uniformidad posible en el reparto del agua se suele dividir el terreno en compartimentos o eras, limitados por pequeños diques de tierra, aunque las tendencias modernas suprimen la construcción de estas eras, consiguiendo así una economía de mano de obra a costa de la uniformidad del riego.
Los riegos por inundación necesitan terrenos bien nivelados, de superficie casi horizontal (30/00 máximo). Se emplean para caso todos los tipos de cultivos, plantas forrajeras, plantas industriales, cultivos arbóreos, etc. Las mayores pérdidas de agua se producen por precolación, por lo que estos riegos están indicados en terrenos relativamente impermeables. Por el contrario, las pérdidas por escorrentía son bastante reducidas en este sistema de riego.

Riegos por infiltración

Los riegos de infiltración o por surcos consisten en aplicar el agua al terreno dejándola escurrir por unos surcos, desde los que se filtra al suelo llegando a las raíces de las plantas que se cultivan sobre caballones elevados. Este sistema de riego se debe emplear en terrenos de permeabilidad media, ya que en terrenos de permeabilidad reducida las pérdidas por escorrentía son elevadas, mientras que en terrenos muy permeables, las pérdidas por precolación alcanzan grandes valores. El sistema de riego por infiltración se adapta lo mismo a cultivos herbáceos que a cultivos leñosos. La aportación de agua a los surcos se suele hacer mediante sifoncillos de PVC.
Los terrenos ondulados pueden regarse con este sistema disponiendo los surcos con la debida inclinación, pero en general, resulta más económico realizar una sistematización previa del terreno, con pendientes parecidas a las del riego a manta y disponiendo los surcos en el sentido de la máxima pendiente.

Riego a presión

Los riegos a presión son relativamente modernos. Se pueden dividir en los dos grupos siguientes:

Riegos por aspersión

Riego por aspersión
Consisten en aplicar el agua al suelo en forma de lluvia. Esto se consigue a través de unos mecanismos denominados aspersores, que transforman la energía de presión en energía cinética, dándole salida a través de una tobera. Se aprovecha también la energía del agua para hacer girar el aspersor, que de esta manera barre un campo casi siempre circular. Según la presión necesaria en tobera, los riegos por aspersión pueden ser de baja presión (1.5-3 atm.), de media presión (3-5 atm.) y de alta presión (más de 5 atm.).
En función del diámetro de la tobera y de la presión en la misma, los aspersores tienen un caudal y un alcance variables, así como también es distinto el tamaño de la gota de agua. Hoy día existe una gran gama de aspersores que permiten al proyectista seleccionar el modelo más adecuado en función del tipo de terreno y de la economía del riego. Una red de aspersores puede cubrir el terreno a regar de diversas maneras, según se dispongan en cuadrado, en rectángulo o en triángulo; y, según los aspersores tengan un campo circular, o solamente sectorial. Las instalaciones de riego por aspersión consisten en esencia en una red de tuberías que conduce el agua hasta los aspersores. Los diversos tipos de tuberías y aspersores dan origen a múltiples modalidades dentro del sistema, que se pueden agrupar del siguiente modo:

Equipos

Equipos móviles

Se instalan sobre el terreno en cada campaña de riegos y se trasladan a lo largo del mismo para suministrar agua a las diversas parcelas de la finca.

Equipos semifijos

Tienen una parte de la instalación enterrada y fija, y otra parte móvil que se desplaza a lo largo del terreno, conectándola a la tubería fija en diversos puntos de toma.

Equipos de cobertura total

Todas las tuberías están enterradas y fijas, únicamente se cambian los aspersores.

Equipos fijos

Toda la instalación, incluidos los aspersores, está fija en el terreno. Pueden funcionar simultáneamente todos los aspersores, aunque lo más frecuente es que se rieguen alternativamente las diversas partes de una finca.

Equipos mecanizados

Cubren grandes superficies de terreno, desplazándose sobre el mismo por procedimientos mecánicos. Estos equipos son objeto de patentes, existiendo gran variedad de modelos. Entre ellos se pueden destacar las alas regantes, montadas sobre ruedas que se desplazan por arrastre con un tractor o bien mediante pequeños motores conectados al ala. Las plumas, que consisten en una gran viga en doble voladizo, de varias decenas de metros, que sostiene una tubería provista de aspersores y riega girando impulsada por el agua; va montada sobre un carro móvil y se desplaza por arrastre.
Los pivotes, que consisten en una gran estructura de varios cientos de metros de longitud provista de aspersores, que descansan sobre apoyos montados sobre ruedas y separados unos 30-40 m., toda la estructura gira sobre un extremo, donde está la toma de agua, mediante motores incorporados a los apoyos. El tiempo de rotación suele ser de 24 h., con lo que se consigue una gran frecuencia de riegos, lo que va en beneficio del cultivo. Con los equipos mecanizados se pueden regar grandes superficies de terreno con gran ahorro de mano de obra. Como contrapartida, exigen fincas de gran extensión o bien, parcelas agrupadas en sistemas cooperativos.

Ventajas

  • Se pueden emplear dosis de riego menores que en los riegos por gravedad y mucho mejor controladas en su cuantía. Esto se traduce en una mayor economía del agua, mejor rendimiento de los cultivos y sobre todo, permite regar suelos de poco espesor situados sobre un estrato impermeable, que por gravedad no sería regables a causa de la forzosa elevación de la capa freática.
  • Mediante el control de las dosis y de la intensidad de lluvia se pueden regar terrenos de alta permeabilidad sin que las pérdidas por precolación sean muy elevadas.
  • Las instalaciones pueden utilizarse en invierno para dar riegos de protección contra las heladas.
  • En general exige menos mano de obra, y menos especializada, que el riego por gravedad, salvo en el caso de grandes bancales (muy costosos) que permiten el riego con grandes caudales (más de 100 l/s).

Desventajas

  • Los costes de instalación son altos, ya que los plazos de amortización de las instalaciones oscilan entre 5 y 20 años.
  • Salvo en casos excepcionales, existe un consumo suplementario de energía que cada vez tiene más importancia.
  • Se ha de vigilar fundamentalmente el tamaño de la gota de agua para que no provoque apelmazamientos del terreno y no cause daños a las plantas.
  • El riego por aspersión pierde eficacia y uniformidad cuando los vientos son intensos.
Los cambios de postura de los equipos móviles o semifijos son muy incómodos en un terreno regado.

Riegos localizados

Riego localizado
Riego localizado
Consisten en la aplicación del agua al suelo, restringido a la zona de aprovechamiento de las plantas. La característica fundamental es que se riega con la frecuencia necesaria para mantener una humedad en el suelo, normalmente por encima de la capacidad de campo en un entorno reducido de las raíces.
Esta técnica de riego difiere esencialmente de la empleada en los demás sistemas, en los cuales se aplica el agua a intervalos bastante grandes y en las dosis necesarias para alcanzar la capacidad del campo, existiendo siempre un cierto período de tiempo durante el cual el terreno está saturado, y siendo por lo tanto necesario, dejar transcurrir un gran intervalo entre dos riegos para que no se produzca la asfixia de las raíces. En el riego localizado el agua penetra lentamente sin llegar a saturar el terreno, lo que permite alcanzar unos altos contenidos de humedad sin que falte aireación a las raíces. Por otra parte está comprobado que en este tipo de riegos una buena parte de las raíces se desarrolla en la zona seca.

Características

  • No se moja la totalidad del suelo.
  • Se utilizan pequeños caudales a bajas presiones (1-2 atm.).
  • El agua se aplica en las proximidades de las plantas con un elevado número de puntos de emisión.
  • La zona de humedad del suelo correspondiente a cada punto de emisión se denomina bulbo. La forma de este bulbo es estrecha y alargada en los terrenos arenosos, y ancha y corta en los arcillosos.
  • En las partes superiores del bulbo se produce una acumulación de sal como consecuencia de la pequeña evaporación del agua de riego.

División por grupos

Riego localizado
  • Riegos por goteo. El agua se aplica directamente al suelo con caudales inferiores a 12 l/h. Los puntos de emisión se llaman goteros.
  • Riegos por difusores o miniaspersores. El agua se expulsa al aire con caudales superiores a 12 l/h., e inferiores a 120 l/h.
Los consumos de agua en este tipo de riegos se basan también en la evapotranspiración potencial, pero teniendo únicamente en cuenta el porcentaje de suelo ocupado por las plantas, ya que en el resto no se produce consumo de agua. Las instalaciones de riego localizado tienen siempre una estación de control en la que existe un conjunto de aparatos para medir el agua, filtrarla, tratarla, incorporar fertilizantes, controlar la presión, medir el tiempo de riego, etc.
La superficie regada desde una estación de control se denomina “unidad operacional de riego”. Esta unidad operacional se divide en unidades de riego, en cada una de las cuales se instala en cabecera una válvula volumétrica para determinar la dosis de agua a aplicar. Cada unidad de riego se divide en subunidades de riego, cada una de las cuales lleva en cabecera un control de presión del agua. El transporte del agua desde la estación de control hasta los puntos de emisión se lleva a cabo mediante tuberías que reciben las siguientes denominaciones:
  • Tuberías principales: Son las que transportan el agua desde la estación de control hasta las unidades de riego.
  • Tuberías secundarias: Son las que llevan el agua a las distintas subunidades de riego.
  • Tuberías terciarias: Son las que alimentan dentro de una subunidad de riego a las tuberías laterales.
  • Tuberías laterales: Son las que llevan conectados los emisores.
En los riegos por goteo el emisor del agua se llama gotero y debe reunir las dos cualidades siguientes:
  • Caudal pequeño, pero constante y poco sensible a las variaciones de presión y temperatura.
  • Orificio suficientemente grande para evitar obstrucciones y colmatado.
Estas dos cualidades son, en cierto modo, contrapuestas, lo que hace muy difícil la obtención de un gotero perfecto, que por otra parte debe ser un aparato de coste muy reducido, ya que el número de goteros instalados por ha., es muy grande. Esto ha hecho que el número de goteros existentes en el mercado sea muy amplio y de características muy diversas, debiendo el proyectista seleccionar entre las existencias para conseguir que las ventajas del gotero sean superiores a sus inconvenientes, ponderando debidamente la inversión inicial y los costes de mantenimiento y amortización sin perder de vista la uniformidad del material, que es muy importante en este tipo de aparatos.
Los difusores o miniaspersores tienen menos inconvenientes que los goteros, al ser su caudal notablemente más grande. Los riegos localizados suministran agua directamente a las plantas, por lo tanto sus instalaciones dependen del cultivo, de las prácticas culturales y del tipo de emisor elegido.

Ventajas

  • Ahorro de agua (hasta el 50%), mano de obra, abonos y productos fitosanitarios.
  • Posibilidad de regar cualquier tipo de terreno.
  • Posibilidad de empleo de aguas salinas, dado el alto contenido de humedad que se proporciona al suelo.
  • Aumento de la producción y mejor calidad de la misma.
  • Disminución de las malas hierbas al no mojar toda la superficie del suelo.

Inconvenientes

Frente a estas ventajas existen los siguientes inconvenientes:
  • Elevado coste.
  • Poca flexibilidad del sistema para pasar de un cultivo a otro.
  • Necesidad de lavar periódicamente el terreno (4-5 años) para eliminar las sales que se acumulan en los bulbos.
  • Posibilidad de obstrucción de los emisores.
  • Se necesita una alta especialización por parte de los regantes, ya que este riego es el más tecnificado que existe.
  • Se pueden provocar enfermedades en las plantas, favorecidas por la humedad constante de los emisores.

ENFERMEDADES DEL MAIZ

Enfermedades del maíz

 Roya del maíz (Puccinia sorghi):
El tratamiento contra la roya se basa más en evitar la entrada de la enfermedad que la cura, debido a que la mayoría de fungicidas son ineficaces. Es recomendable la búsqueda de variedades resistentes a la enfermedad.La roya del maíz está extendida prácticamente por todo el mundo. Suele aparecer cuando el maíz se acerca a la floración. La enfermedad de la roya se inicia en las hojas con una coloración amarilla visible en ambos lados de la hoja (haz y envés), que con el tiempo, se tornan de color rojizo-negruzco. Es reconocible debido a que alrededor de esta mancha se forma un círculo o halo de color verde o amarillo. La enfermedad se acrecenta en  cañas de seis meses de edad, en planta común y en retoños.
Carbón de la espiga (Sphacelotheca reiliana): Esta enfermedad provoca daños de forma sistémica, lo cual quiere decir que el hongo entra en las plántulas y se desarrolla internamente sin mostrar síntomas visibles o reconocibles hasta que el maíz se encuentre en fase de floración y producción de estigmas. La identificación de la enfermedad consiste en la inspección de las espigas. Éstas se deforman y crecen de forma excesiva, formándose masas negras en lugar de mazorcas.
El tratamiento para el carbón de la espiga consiste en la aplicación de fungicidas (carboxín, 130-260 cc, etc).
Pudrición de tallo por antracnosis (Colletotrichum graminícola y Glomerella graminícola): Este tipo de enfermedades causada por estos dos agentes causa pudrición en el tallo y tizón en la hoja. Sobre la planta de maíz se manifiesta lesiones de color oscuro y alargadas, que van tornándose negras. La planta sufre marchitamiento prematuro y desgarro de los haces vasculares, adquiriendo tonos oscuros.
Podredumbre de tallo y raíz (Fusarium graminearum, Gibberella zeae, Scierotium bataticola, Macrophomifla phaseoli, Diplodia maydis): 
este tipo de enfermedades del máiz son originados hongos del tipo necrotróficos que atacan las raíces y la base del tallo. Produce una podredumbre radicular y del cuello de la planta provocando una pérdida de espigas. Además produce pérdida de peso de los granos.

Plagas del maiz

PLAGAS

Gusano gris (Agrotis Segetum, Agrotis ipsilon, Agrotis exclamationis)
 El gusano gris son larvas de diversas mariposas que forman parte de los Noctuídos. Presentan un tamaño de entre 4  5 cm, enrollándose cuando notan el contacto de un posible depredador. Tienen un color grisáceo, y en el caso de la Agrotis ípsilon presenta franjas negras en sus anillos.

La lucha contra el Gusano gris consiste en la aplicación de insecticidas (10% p/v (100 g/l) de Lambda cihalotrin, etc.) que en este último caso consiste en una pulverización foliar en concentraciones del 0,01-0,02 %Los daños que causa sobre el cultivo del maíz están relacionados con las mordeduras de la larva. Provocan un marchitamiento generalizado de las hojas centrales en la planta joven, expandiéndose con el tiempo al resto de la planta. Un ataque fuerte disminuye considerablemente el volumen de plantas en una plantación.
Taladro del maíz (Sesamia nonagrioides): esta oruga de la Sesamia se alimenta tanto de la mazorca como del tallo del maíz, comiéndose por dentro el pedúnculo que sostiene el penacho (flores masculinas), provocando su caída, y por tanto, deteniéndose la fecundación. La producción de maíz cae súbitamente. En general en las plantas adultas existe cierta resistencia al taladro, consiguiéndose sólo una reducción de la producción y de la calidad. En el caso de plantas jóvenes, si se produce un ataque severo puede dañar por completo el cultivo.
El tratamiento contra el taladro del maíz consiste en la aplicación de insecticidas (10% p/v deltametrin en dosis de 0,125 L/ha, 48% clorpirifos en pulverización normal, 15-20 cc/10 L agua).
Mosca de los sembrados (Phorbia platura)
Este insecto díptero mide en torno a los 0,4-0,6 cm y le atraen las zonas húmedas, frescas o labradas. Las larvas de la mosca de los sembrados se desarrolla en las cavidades del suelo. Este hecho genera problemas en los granos sembrados. Éstos aparecen vacíos o con galerías excavadas por la larva. En el caso de que germine, la planta aparece deformada o con poca vigorosidad, debido a que las raíces están afectadas por la larva.0
Para el control de la mosca de los sembrados en el cultivo de maíz es necesario la aplicación mediante insecticidas (10% p/v (100 g/l) de Lambda cihalotrin, etc.) con una aplicación de 0,01-0,02 % de producto.
Gusano barrenador (Elasmopalpus angustellus)
El adulto del gusano barrenador del máiz mide entre los 21 y 25 mm de envergadura alar. Las alas del adulto son de color grisáceo en la hembra y de tonalidades claras en el macho.  Las larvas pueden llegar a medir los 20 mm de largo, son de color gris oscuro con tonalidades negras en la cabeza.
Los daños que produce el gusano barrenador en el cultivo del maíz se basan en la perforación del tallo. En las hojas se pueden observar perforaciones uniformes.
Oruga del maíz (Heliothis armígera): los daños causados por la oruga del maíz son producidos por las mordeduras de las larvas en tallos y frutos. Un ataque severo del cultivo provoca un segado completo del maíz. La oruga realiza la puesta, de forma aislada, en el envés de la hoja.
La solución ante la oruga del maíz consiste en la aplicación de insecticidas (10% p/v deltametrin al 0,075-0,125 L/ha, 48% clorpirifos en concentración de 0,15-0,2% (150-200 cc/100 L de agua)
 Pulgón del maíz (Rhopalosiphum maidis): el pulgón del maíz afecta el cultivo debido a la succión que realiza sobre el material vegetal, en concreto hojas y espigas.  Estos ataques causan clorosis, necrosis y pérdida de vigor de la planta. A menudo, si el ataque es severo produce una reducción del número de granos de la espiga. La época en que el pulgón realiza su ataque sobre el maíz con intensidad abarca desde la primavera hasta principio de verano.
Un tratamiento contra el pulgón del maíz consiste en la aplicación de insecticidas (10% p/v deltametrin, en concentraciones de 0,075-0,125 L/ha).